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Autor: Fidel Hernández. Doctor en Psicología Clínica y de la Salud. Experto en terapia de pareja, familia y sexualidad.

Todas las personas cuando comienzan el despertar inevitable de su conciencia hasta su plenitud buscan a lo largo de la vida un número de metas, objetivos y realizaciones profesionales y personales con un único fin, ser felices y sobre todo estar realizado con lo que hacen y con quien viven. Cuando para lograr estas metas tenemos más obstáculos que los demás, como ocurre en el caso de las personas con discapacidad, el esfuerzo y la voluntad necesaria para alcanzar la autorealización está estrechamente unido a un grado de madurez y conciencia que no siempre tenemos la mayoría de las personas. Sin embargo la sociedad moderna actual siendo la más avanzada desde el punto de vista científico y de modernidad ha generado de manera galopante una población cada vez más insatisfecha y poco realizada con muy poco espacio para tolerar las diferencias y poco dispuesta a comprender que algunos segmentos de la población necesitarán más comprensión y apoyo para vivir integrados en el resto de la sociedad.

El reciente informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) en su Encuesta Continua de Hogares de 2015, relata cómo se agrupa para vivir la población española. Las cifras indican que los hogares unipersonales vuelven a aumentar, lo cual refleja el aumento paulatino de personas solas, en su mayoría personas mayores de 65 años y personas con discapacidad. Esto refleja el contraste fundamental de esta época donde vivimos en ciudades cada vez más pobladas y hacinados de personas que  sin embargo se sienten cada vez más solas.

Esto se hace más acuciante en el colectivo de personas con discapacidad ya que necesitan, en la mayoría de los casos, quien los asista y apoye para actividades de su vida diaria. Requieren unos servicios de atención especializada que aún son escasos.

La necesidad de dar respuesta profesional al colectivo de personas con discapacidad en áreas tan sensibles como la sexualidad, la pareja y la familia nos ha convocado a un grupo de profesionales a crear la Asociación Psicobienestar cuya misión es trabajar por el bienestar de las personas con discapacidad a través de servicios especializados de atención psicológica, formación y asistencia personal.

Las relaciones interpersonales y las relaciones de parejas así como la posibilidad de convivir con una sexualidad plena y una vida autorealizada son interrogantes que tienen la mayoría de las personas, aunque en colectivos más vulnerables como las personas con discapacidad existen más tabúes y prejuicios para abordar el tema de la sexualidad y la pareja que en otros colectivos. Pero… ¿conocemos qué es el sexo, lo que significa sexualidad, lo que entendemos como pareja? ¿Caemos en el reduccionismo, que confunde sexo con coito y placer con orgasmo? Es por ello que desde nuestro trabajo terapéutico y formativo pretendemos responder y asistir sobre este tipo de cuestiones: que sexo y sexualidad son algo más de lo que comúnmente se piensa.

La sexualidad no se puede abordar solo como un hecho biológico y determinado por factores físicos, de ahí que no haya diferencias entre personas con o sin discapacidad en su manera de sentir y disfrutar las relaciones sexuales y de parejas. Todos somos personas sexuadas, sociales y con necesidades de amar, de ser aceptados y respetados, por ello nuestro trabajo terapéutico y de formación está dirigido a la vivencia de las dificultades que puedan surgir en hombres, mujeres, parejas y familias, así como la intervención sexológica terapéutica en aquellas parejas cuyo funcionamiento sexual no sea satisfactorio al menos para un miembro de la pareja acarreándole dificultades en las relaciones interpersonales, sociales y familiares.

La posibilidad de tener éxito con una pareja estable, duradera y la creación de una familia propia es uno de los mayores retos que tienen hoy en día cualquier persona en la edad adulta. Para los adultos con algún tipo de discapacidad, este reto se hace aún mayor ya que no solo se trata de aceptar la discapacidad en un plano público y social sino en el plano personal y privado. Se necesita aceptar la discapacidad del otro miembro de la pareja o familiar y se requiere una profunda capacidad de amar al otro desde sus capacidades y no desde sus limitaciones. Es necesario trabajar para quienes convivan en la vida privada y familiar con una persona con discapacidad en la cultura de un amor sin rótulos donde lo que importa es la virtud y la discapacidad se convierte en un reto a vencer cotidianamente.

Nuestro trabajo profesional desde la Asociación Psicobienestar consiste en brindar una atención psicológica especializada a personas, parejas, familias y profesionales vinculados directa e indirectamente a la discapacidad.

Promovemos comportamientos saludables en el plano afectivo, personal y laboral a las personas con discapacidad para reducir la diferencia existente en la sociedad entre las personas con o sin discapacidad facilitando una integración por igual de todos.

Nos proponemos la realización de cursos y talleres que aumenten el conocimiento sobre Sexualidad, Parejas y Familias garantizando la integración y la aceptación de las diferencias.